abril 12, 2005

Wag the dog / Mentiras que matan

¡Qué buena película! Hace cosa de dos semanas la volví a ver, dado que hace mucho tiempo que tengo el video, comprado, por supuesto.

Dustin Hoffman en duelo actoral con Robert De Niro.

Donde el personaje de Hoffman muere por querer el crédito de una farsa que fraguan Anne Heche y De Niro para salvar al presidente de turno de los Estados Unidos.

Bueno, en sí no estamos muy lejos del último reality show emitido por Telefe, "Operación Triunfo: Segunda generación"

Sino vieron la película les aconsejo que lo hagan. "Wag the dog" es una "fabula" de como la farándula es más ingenua que muchos de los que dicen ser honestos. Un afamado productor de cine, encarnado en Dustin Hoffman, inicia una desenfrenada carrera para contrarrestar las aventuras públicas del presidente. Con giros dentro de otros giros como espiral vemos como "el pueblo" americano cree el cuento.

Parece exagerado. Pero los reality shows, que venden ilusiones a muchachos de condición humilde superan en grande la aventura cinematográfica

http://www.newline.com/sites/wagthedog/

El slogan dice:

"Un productor de Hollywood
Un doctor de Washington
Cuando ellos se reunen
pueden hacerle creer cualquier cosa"

Suena conocido ... ¿no lo creen?

El pueblo cree hasta que "viejo zapato" es un soldado héroe que muere por su país en la guerra. Casi, casi como el cuento que hacen creerle al televidente los "reality show" musicales de darle el premio al chico humilde de talento vocal

Para saber más sobre esta cosa tan de moda, barata de costo y que deja buenos dividendos lean este ensayo

"Reality Shows: espectáculos de la posmodernidad" de Gabriel Cocimano

Les dejo un párrafo:

"Sobre disímiles escenarios (imponentes islas desérticas, casas totalmente aisladas, estudios de TV funcionalmente adaptados) un grupo de seres anónimos refleja sus conductas frente a las cámaras de televisión. El mecanismo de estos experimentos sociales no es azaroso: aquellos anónimos son, en realidad, participantes, previamente seleccionados según determinadas pautas de producción; los escenarios –aunque en muchos casos naturales- también responden a normas y reglas prefijadas. La cantidad de días en que esos participantes deberán exponerse a la mirada de millones de espectadores, los elementos y vestimentas que podrán utilizar, y las pruebas y competencias a las que serán sometidos, están pactados con antelación. Las reglas tienden a acotar el margen de episodios caóticos e imprevistos, para que las conductas expuestas de los participantes tengan la imprevisibilidad esperada."

"Jóvenes de posición socioeconómica media –con edades que oscilan entre los 20 y los 40 años- es el target de los anónimos aspirantes a participar en los reality shows. Si bien la modalidad de estos programas responde a una tendencia creciente en la televisión de los ’00, tiene que ver con la búsqueda de entretenimientos de gran impacto y bajos costos, que atraigan al público esencialmente joven. Además, “para el espectador, cansado de los excesos de producción (tanto en cine como en TV), estas tramas se le presentan como despojadas, sin tantos vicios narrativos ni rutinas adquiridas"

Como diría mi viejo amigo Alberto Castillo "Que siga el baile, siga el baile... al compas del tamborin"

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que "Wag..." es más una crítica a todo lo que es una "operación de prensa" que a los reality...

"Por qué mueve la cola el perro?"
"Por qué hay realitys en la TV?"
Es casi la misma respuesta, porque la cola no puede mover al perro, o porque por el vil metal danza el cuadrumano... (por la guita baila el mono) es decir, entre monos, perros, titeres y titiriteros, y muchos, muchos payasos, todo esto se parece a un circo.

Algunas perlas para destacar de Wag: la musica de Mark Knopfler, magnífica. Ah!!! y el "This is nothing!!!" de Dustin, para minimisar cada contratiempo que va surgiendo, genial... filmando "los cuatro jinetes del apocalipsis" se le mueren 3... digno de Woody Allen...

Anónimo dijo...

Bueno pero en realidad el último reality show musical terminado el pasado domingo, en realidad fue una "operación de prensa" para promocionar más a los compositores de las tres "canciones ganadoras" que por engrandecer a los muchachines que cantan. En realidad estos "productores" deberían hacer mejor sus deberes y ser más cuidadosos porque a veces la gente que mira, está observando y ¿saben qué? es un poco más inteligente que la media.

Mientras tanto las revistas de divulgación amarilla del espectáculo tiene una yapa económica y "venden" el sueño americano: los humildes "también" cumplen sus sueños.

Es igual que el personaje que crean De Niro y Hoffman "Viejo Zapato", un heroe de guerra, cuando en realidad es un loco depravado, que no sabe como llegó ni le importa.

Claro que acá esto no sucede.. pero es como si lo fuera