diciembre 07, 2010

El Tao de la Salsa


Y al fin comencé algo nuevo. Ese curso que les había dicho que iba a comenzar hace... mucho tiempo. Luego de dilatar mucho, porque no tenía horario, porque quedaba lejos, dejé de postergar y comencé a aprender salsa. Si. Ese ritmo caribeño que ensalsa el espíritu.
Y después de vivir tanto en la cabeza, me dejé llevar por el ritmo, la música, los pasos, el cuerpo todo.
Y el sistema multilineal se dividió en cadencia de seis momentos. Seis pasos, en realidad seis y dos pausas. Tan básico como eso.
Dejé atrás los sueños, la literatura, el cine, e incursioné en la danza. ¿Meditación? Si estaba presente, en la concentración de seguir al profesor y no perderme. Observar primero para ejercitar después. Pasando a una acción. Fluyendo también. Viendo que una vez que aprendía el paso, pude dejarme ir y ver que lo estaba haciendo.
Giros. Lo que más me cuesta. Derecha. Izquierda. También un sistema multilineal porque no. Convirtiendo de a poco el Tao en Salsa.
Viendo si toda la experiencia que tengo en escribir blogs, se ve reflejada en un Tao de la danza.

1 comentario:

gobiantao dijo...

mmm concuerdo contigo que en la medida que puedas ser una con la salsa y nada más, en un instante fluido, eterno y total, entonces, tao de la salsa y tú no generan distinción, bien... amén...